10.000 del soplao. el arma definitiva

Los que me conocen saben de mi oscuro pasado hace muuuchos años en un equipo ciclista. Competir no se puede decir que compitiera, más bien salía con pelotón, y las pocas veces que conseguía llegar a meta tenía que preguntar quien había ganado, pues a veces ya habían hecho hasta la entrega de premios.

El trofeo más grande que coseche fue el premio a la elegancia en la Vuelta a la Alcarria, premio que mas tarde descubrí que más que por mi estilo y buen porte sobre la bici me lo habían dado tras un sorteo entre los que disputábamos el farolillo rojo.

A pesar de todo en este momento de mi vida y una vez pasados los 40 ha llegado el momento de afrontar algunos retos de los de ahora o nunca.

El primero de ellos puede ser los famosos 10.000 del soplado, esa rutilla ciclista en BTT de unos 165 km y 10.000 metros de desnivel acumulado.

Para tan importante reto me he hecho con una bici de última generación, con suspensión total por supuesto, horquilla delantera de doble amortiguador, monoamortiguador trasero, ruedas antipinchazos, y lo más importante unos 5 kg de peso.

Otra de sus virtudes para alguien que esta acostumbrado a viajar con la baca a tope y el coche mas cargado que un marroquí cruzando el estrecho en pleno agosto, es que quitando el manillar y el sillín la bici cabe en un maletín de un portátil.

Sin más dilación aquí os presento a la joya: